Siguiendo las pautas dadas por San Martin, sincronizadas a las perfecciones, Cabot, regreso de Mendoza el 12 de enero acampando en el Convento Domingo, convertido en cuartel, partiendo de la ciudad de San Juan, en la madrugada del 18 de enero de 1817, con repique de campanas y redoble de tambores, con medio vecindario amanecido.